Durante su presentación, Gliseth Melgarejo abordó el concepto de “termostato financiero” como el nivel interno que cada persona tenía para recibir y administrar dinero. Explicó que este límite mental condicionó el éxito económico y que podía modificarse a través de hábitos diarios y pensamientos positivos. Detalló cómo emprendedores peruanos lograron transformar su realidad financiera al identificar creencias limitantes, practicar la visualización de objetivos y desarrollar rutinas enfocadas en prosperidad. Asimismo, mostró cómo el entorno influía en la percepción de abundancia y por qué era importante rodearse de personas que impulsaran el crecimiento. Melgarejo presentó estrategias prácticas para reconocer y elevar ese “umbral económico interno”, ayudando a los asistentes a conectarse emocional y racionalmente con su capacidad de generar ingresos. Su intervención motivó a tomar decisiones conscientes y alineadas con un propósito de mejora continua en los negocios, reforzando la relación entre mentalidad, acción y resultados.