Ursula Vega compartió una mirada honesta y práctica sobre el rechazo común al networking, especialmente entre emprendedores y profesionales peruanos. Partiendo de su propia experiencia y del sentir colectivo, explicó cómo muchas personas asociaron esta práctica con incomodidad o superficialidad. Sin embargo, demostró que, con autenticidad, se transformó en una vía para generar alianzas genuinas, oportunidades laborales y vínculos duraderos. A través de técnicas accesibles, como saber escuchar, aportar valor y construir confianza, los participantes comprendieron que hacer conexiones no significó “venderse”, sino presentarse con verdad y propósito. La sesión permitió reflexionar sobre las barreras emocionales que bloqueaban la interacción y ofreció formas de establecer relaciones significativas, incluso en espacios digitales. Fue una jornada liberadora, que redefinió el contacto profesional como una herramienta humana más que estratégica.