Úrsula Garland desarrolló un enfoque centrado en el cliente que permitió transformar simples compradores en seguidores leales de una marca. A partir de experiencias peruanas, destacó la importancia de comprender las motivaciones reales del consumidor, más allá de los datos demográficos o conductuales. Explicó cómo las marcas que lograron conectar fueron aquellas que comunicaron con empatía, consistencia y sensibilidad cultural. Compartió estrategias para humanizar la experiencia, como contar historias locales, cuidar el tono emocional y adaptar los canales según el perfil del cliente. También abordó errores frecuentes como saturar de promociones sin escuchar, o no responder con autenticidad cuando surgieron dudas o críticas. Úrsula enfatizó que el cliente creyente no nació del marketing agresivo, sino de una relación construida con coherencia, escucha activa y entrega constante de valor. La sesión brindó herramientas reales para conectar con el consumidor peruano desde lo emocional, lo relacional y lo estratégico.