El procedimiento de fiscalización de SUNAFIL (Superintendencia Nacional de Fiscalización Laboral) constituye un conjunto de actos administrativos orientados a verificar el cumplimiento de las normas socio-laborales y de seguridad y salud en el trabajo. Este proceso tiene una estructura formal que todo empleador debe conocer para evitar contingencias legales y sanciones.
Durante el desarrollo del contenido, se explicó que la fiscalización puede iniciarse de oficio, por denuncias de trabajadores, por campañas inspectivas o por cruces de información. El primer paso del procedimiento es la orden de inspección, la cual da inicio a las actuaciones inspectivas y puede ser notificada presencialmente o a través de medios digitales.
El inspector asignado podrá solicitar documentación, realizar visitas al centro de trabajo y tomar declaraciones a empleadores y trabajadores. Estas actuaciones se agrupan dentro de la fase de investigación. Posteriormente, si se detecta algún incumplimiento, se emite un requerimiento de subsanación para que la empresa corrija la infracción en un plazo determinado.
Si el empleador no subsana o si la infracción es considerada grave, se elabora un acta de infracción, que da lugar al inicio del procedimiento sancionador. A partir de ahí, el empleador puede presentar descargos antes de que se emita la resolución de sanción, la cual puede incluir multas económicas proporcionales a la gravedad de la infracción y al número de trabajadores afectados.
Se recomendó a las empresas mantener sus registros laborales al día, capacitar a su personal de recursos humanos y contar con protocolos internos para afrontar las inspecciones.