En los últimos años, el régimen laboral peruano incorporó nuevas licencias laborales con el fin de ampliar la protección social, promover la conciliación entre la vida personal y laboral, y responder a nuevas realidades sociales. Estas modificaciones buscaron garantizar el bienestar de los trabajadores sin afectar la productividad de las empresas.
Se detallaron licencias como la licencia por paternidad ampliada, que pasó de 4 a 10 días hábiles, y casos especiales de hasta 30 días por nacimiento con complicaciones. También se explicó la incorporación de la licencia por fallecimiento de familiar directo, que otorgó 5 días hábiles con goce de haber, y la licencia por cuidado de familiar enfermo, orientada a fomentar el rol de cuidado en el entorno familiar.
Asimismo, se revisaron los beneficios de la licencia por violencia de género, que ofreció tiempo libre remunerado a trabajadoras víctimas de violencia para que pudieran atender procesos judiciales o psicológicos. Esta medida representó un avance significativo en la inclusión de enfoque de género en el derecho laboral.
Estas licencias generaron nuevos desafíos administrativos para los empleadores, como la implementación de políticas internas, ajustes en la planificación de personal y la necesidad de documentar adecuadamente cada caso para su justificación ante la SUNAFIL. Muchas empresas que no actualizaron sus reglamentos internos o no gestionaron estos permisos de forma correcta enfrentaron observaciones durante fiscalizaciones.
En conclusión, las nuevas licencias laborales fortalecieron la protección de los trabajadores peruanos, promovieron entornos laborales más humanos y obligaron al sector privado a modernizar su gestión de recursos humanos con enfoque social y legal.