Durante el año 2024, el sistema tributario peruano experimentó importantes modificaciones que generaron efectos significativos en la práctica legal y contable. En este contexto, se llevó a cabo un análisis exhaustivo sobre la nueva tributación y su relación con el derecho, centrado en los cambios normativos, criterios jurisprudenciales y nuevas obligaciones formales para personas naturales y jurídicas.
Uno de los puntos clave fue la reforma de impuestos indirectos y directos, donde se ajustaron las tasas del Impuesto a la Renta para ciertos tramos y se implementaron nuevos mecanismos de control sobre la facturación electrónica, la bancarización y la declaración de operaciones con terceros. Estas medidas buscaron combatir la evasión fiscal, pero también impusieron una mayor carga operativa a las empresas, especialmente a las pequeñas y medianas.
También se revisaron los nuevos criterios del Tribunal Fiscal y del Poder Judicial en torno a la elusión, planificación tributaria agresiva y la responsabilidad solidaria de representantes legales. Se destacó la importancia de la seguridad jurídica y la necesidad de que los contribuyentes contaran con un adecuado asesoramiento legal para no incurrir en infracciones involuntarias.
Asimismo, se analizaron los ajustes en la fiscalización de SUNAT, que intensificó los cruces de información mediante inteligencia artificial, generando más requerimientos y fiscalizaciones masivas.
En conjunto, estos cambios evidenciaron la creciente interrelación entre derecho y tributación, haciendo indispensable una visión estratégica y preventiva de la gestión fiscal.