En los últimos años, SUNAT ha intensificado su labor de fiscalización preventiva mediante el envío de esquelas informativas relacionadas con el test de beneficio, especialmente en el marco de operaciones con partes vinculadas y gastos deducibles. Estas esquelas no constituyen aún un procedimiento de fiscalización formal, pero sí representan una alerta importante para los contribuyentes respecto a posibles observaciones futuras.
Durante el desarrollo del contenido se explicó que el test de beneficio es una exigencia contenida en el artículo 37 de la Ley del Impuesto a la Renta, y establece que para que un gasto sea deducible, debe generar o potencialmente generar renta gravada o mantener su fuente. En este contexto, SUNAT ha comenzado a solicitar, a través de esquelas, que se sustente detalladamente el vínculo entre el gasto incurrido y la generación de renta, incluso en casos de servicios contratados del exterior o entre empresas relacionadas.
Las esquelas pueden requerir documentación adicional, como contratos, informes de servicio, comprobantes de pago, evidencia del uso efectivo del servicio o de la utilidad del bien adquirido, así como una justificación económica clara del beneficio obtenido. Se indicó que es fundamental responder estas comunicaciones en plazo, aunque no son obligatorias legalmente, ya que su omisión puede derivar en una futura fiscalización.
También se brindaron recomendaciones para preparar una respuesta técnica sólida, con apoyo de áreas legales y contables, y con documentación objetiva que demuestre el cumplimiento del principio de causalidad.
Este tipo de comunicaciones refuerza la necesidad de tener una contabilidad respaldada y bien documentada, especialmente en operaciones intercompañía o con servicios intangibles.