En esta segunda entrega se reforzó la importancia del legajo de importaciones como soporte integral frente a eventuales fiscalizaciones. A diferencia de una simple carpeta de documentos, se mostró cómo este expediente consolidó evidencia contable, aduanera y tributaria que sustentó tanto el costo como la deducción del gasto asociado a la operación de ingreso de bienes al Perú.
Se repasaron los componentes ya conocidos —factura comercial, DUA/DSI, pólizas de seguro, conocimiento de embarque y comprobantes de pago— pero también se incorporaron elementos que muchas veces fueron omitidos: constancias de despacho, notas de ingreso al almacén, certificaciones de origen y liquidaciones de gastos por servicios conexos como transporte interno, aforos o almacenamiento temporal.
A través de casos prácticos, se evidenció cómo algunos contribuyentes incurrieron en reparos tributarios al no incluir estos documentos complementarios o al archivarlos de forma desordenada, lo que dificultó la trazabilidad de los costos.
También se compartieron buenas prácticas implementadas por empresas organizadas: uso de checklists dinámicos, digitalización de legajos, codificación por número de DUA y reuniones de control entre el área contable y logística. La integración de estas acciones no solo facilitó la deducibilidad del gasto, sino que también redujo la carga operativa ante un requerimiento de SUNAT.
Esta parte del proceso, aunque documental, se convirtió en un eslabón clave para garantizar el cumplimiento tributario en operaciones internacionales.