La educación financiera para no especialistas en el Perú cobró gran relevancia en los últimos años, especialmente ante el creciente acceso al crédito, los servicios bancarios digitales y los desafíos económicos generados por la informalidad y la escasa planificación financiera personal. Esta capacitación se orientó a personas sin conocimientos previos en finanzas, con el objetivo de fortalecer su capacidad para tomar decisiones económicas informadas y sostenibles.
Durante el proceso formativo se abordaron temas como la elaboración de un presupuesto personal, la diferencia entre necesidades y deseos, y la importancia del ahorro sistemático. También se explicó cómo identificar los tipos de productos financieros disponibles en el mercado, tales como cuentas de ahorro, tarjetas de crédito y préstamos personales, y se enseñaron criterios básicos para evaluarlos antes de contratar.
Uno de los ejes más importantes fue el endeudamiento responsable, donde se instruyó sobre tasas de interés, plazos, historial crediticio y sobreendeudamiento. Se destacó la relevancia de entender el sistema financiero formal y evitar recurrir a mecanismos informales que generaran riesgos o abusos.
Además, se brindaron herramientas para reconocer prácticas financieras fraudulentas y prevenir fraudes digitales. Esta educación se complementó con recomendaciones para proteger los datos personales y acceder a canales de consulta seguros.
Gracias a estos aprendizajes, muchas personas mejoraron su salud financiera, lograron controlar sus gastos, comenzaron a ahorrar, y tomaron decisiones informadas sobre sus ingresos y deudas. También se promovió la inclusión financiera, permitiendo que más ciudadanos accedieran al sistema bancario formal de manera segura.