Este bloque presentó las principales estrategias utilizadas por contribuyentes para ejercer su derecho a defensa ante observaciones o notificaciones emitidas por SUNAT. Ya fuera por incrementos patrimoniales, reparos en gastos o diferencias en declaraciones, se mostró cómo el contribuyente tuvo la posibilidad de responder técnicamente y dentro del marco legal.
Se explicó que el primer paso fue no subestimar la notificación. Ignorarla o postergar su análisis generó consecuencias innecesarias. Desde el momento en que SUNAT remitió un requerimiento, muchos contribuyentes revisaron su información contable, fiscal y bancaria para determinar si existía sustento adecuado. En caso contrario, buscaron documentarlo rápidamente o aplicar correcciones formales a través de declaraciones rectificatorias.
Casos reales evidenciaron que las defensas más sólidas se construyeron con contratos legalizados, reportes bancarios que mostraron trazabilidad, declaraciones juradas anticipadas y legajos organizados con información verificable. Por otro lado, errores como sustentar con documentos emitidos fuera de plazo, enviar respuestas genéricas o confiar solo en la “buena fe” perjudicaron severamente el proceso.
También se abordaron canales de atención alternativos: mesa de partes virtual, buzón electrónico, consultas en línea y plazos claves para evitar que una fiscalización se convirtiera en resolución de determinación con multa incluida. Se hizo énfasis en el derecho al recurso de reclamación como mecanismo válido dentro del procedimiento tributario.
El mensaje final fue claro: defenderse de SUNAT no significó evadir responsabilidades, sino ejercer el derecho legítimo de probar que la información declarada fue correcta, completa y respaldada.