Durante esta entrega informativa, se mostró cómo diversas personas naturales y jurídicas incurrieron en el uso de facturas falsas, creyendo erróneamente que podrían reducir su carga tributaria sin consecuencias. Se explicó que una factura fue considerada falsa cuando amparó operaciones inexistentes, a pesar de aparentar legalidad formal. SUNAT detectó que estas prácticas se vincularon con empresas sin actividad real, sin personal ni infraestructura, conocidas como emisoras de “comprobantes falsos”. El material destacó los riesgos penales y administrativos involucrados, además de los perjuicios a la reputación empresarial. A través de casos y simulaciones, se evidenció cómo un contribuyente pudo quedar expuesto a multas, pérdida de crédito fiscal y hasta procesos judiciales. La pieza buscó prevenir estas conductas mediante claridad normativa y ejemplos cercanos a la realidad tributaria peruana.