Durante el desarrollo del tema, se mostró cómo personas naturales con negocio y pequeñas empresas peruanas solicitaron la postergación del pago del IGV como una medida para aliviar tensiones de liquidez sin dejar de cumplir con sus obligaciones tributarias. El proceso no solo fue legalmente permitido, sino que resultó más accesible de lo esperado.
Se explicó paso a paso cómo se usó el Formulario Virtual N.º 1704 en la plataforma de SUNAT, dentro de los plazos establecidos. También se abordaron los requisitos: estar inscritos en el RUC, estar acogidos a un régimen tributario autorizado y no tener deudas pendientes que impidieran el trámite.
Entre los casos compartidos, destacó el de una emprendedora que ofrecía servicios de catering en Huancayo y que logró reorganizar su flujo de caja gracias a la postergación. También se resaltó que esta herramienta no implicaba condonación del impuesto, sino simplemente la reprogramación del pago, evitando intereses si se respetaban las fechas diferidas.
Además, se ofrecieron consejos sobre cómo programar recordatorios, conservar constancias del trámite y anticipar el vencimiento posterior para evitar moras adicionales. La experiencia dejó claro que tener buena comunicación con la SUNAT y mantener orden documental fueron clave para el éxito del procedimiento.