En el año 2021, la SUNAT estableció nuevas disposiciones sobre la facturación y libros electrónicos en Perú, incrementando el número de contribuyentes obligados a adoptar estos sistemas digitales. Esta medida tuvo como propósito mejorar la fiscalización tributaria, reducir la evasión fiscal y fortalecer el control sobre las operaciones comerciales. Muchos negocios y emprendedores se vieron en la necesidad de actualizar sus procesos administrativos para cumplir con estas nuevas regulaciones. La implementación de facturación y libros electrónicos generó retos tecnológicos y operativos, especialmente para aquellos sectores que aún utilizaban métodos tradicionales en su contabilidad. El gobierno promovió capacitaciones y herramientas digitales para facilitar la adaptación a las normativas. A lo largo del año, se realizaron ajustes para optimizar la plataforma de SUNAT y agilizar los trámites electrónicos. Aunque la transición presentó desafíos iniciales, la automatización de registros contables permitió una mayor transparencia en la gestión fiscal. La expansión de la facturación electrónica representó un paso clave en la modernización del sistema tributario peruano, consolidando la digitalización como un requisito fundamental para la administración financiera de los contribuyentes.