Este material exploró diversos casos en los que personas naturales y jurídicas en Perú perdieron el beneficio del Régimen de Aplazamiento y Fraccionamiento (RAF). A partir de situaciones reales, se explicó cómo el incumplimiento de ciertas condiciones llevó a la pérdida automática del acogimiento, afectando la liquidez y exponiendo al contribuyente a medidas de cobranza.
Se revisaron escenarios como el no pago de cuotas dentro del plazo establecido, la omisión de declaraciones mensuales y la acumulación de nuevas deudas tributarias durante la vigencia del fraccionamiento. Uno de los casos ilustrativos fue el de una empresa de servicios digitales en Lima que, por no pagar tres cuotas consecutivas, quedó fuera del régimen y recibió una resolución de pérdida junto con un requerimiento de pago inmediato.
También se destacó cómo algunos contribuyentes recurrieron a medios como la solicitud de un nuevo fraccionamiento o el uso del sistema mis declaraciones para regularizar sus obligaciones. Los testimonios mostraron que, pese al golpe inicial, recuperar el orden tributario fue posible con una estrategia adecuada.
Más allá de los aspectos normativos, el contenido invitó a reflexionar sobre la importancia de monitorear el calendario de pagos, gestionar flujos de caja con previsión y mantener contacto constante con SUNAT para evitar notificaciones sorpresivas. La pérdida del RAF no solo implicó el regreso al estado de deuda vencida, sino la pérdida de beneficios como la suspensión de intereses o embargos temporales.