En este segmento complementario se amplió el análisis del impacto de las importaciones en la determinación del impuesto a la renta en Perú, específicamente cuando formaron parte de procesos productivos, comercialización o servicios. Se detalló cómo se incorporaron al costo de venta o como gasto operativo, dependiendo de su destino económico, y cómo la omisión de documentos clave afectó su validez tributaria.
Se explicó que, además de la Declaración Única de Aduanas (DUA o DSI) y la factura del proveedor extranjero, fue necesario considerar costos asociados como fletes, seguros internacionales, gastos portuarios y derechos arancelarios para valorar adecuadamente el activo o gasto importado. En muchos casos, se detectaron errores al no integrar estos conceptos, lo que generó un subregistro del valor de adquisición y, en consecuencia, inconsistencias ante SUNAT.
También se abordó la necesidad de reflejar las importaciones en los libros electrónicos con el código de operación correcto, registrando los bienes en el mes correspondiente de su nacionalización. Se compartieron ejemplos de contribuyentes que fueron observados por omitir estos registros o por no demostrar el vínculo entre el bien importado y su actividad generadora de renta.
La sección concluyó resaltando cómo un manejo contable-aduanero integrado —entre contabilidad, logística e impuestos— fortaleció el sustento de la operación y permitió evitar reparos en las fiscalizaciones. La coherencia entre los documentos físicos, electrónicos y contables fue clave para asegurar la deducción del gasto o el costo involucrado.