Esta sección se centró en el rol del Impuesto a las Transacciones Financieras (ITF) como herramienta fiscal de carácter informativo. Aunque su recaudación directa fue baja, su valor estratégico radicó en permitir a la SUNAT reconstruir el comportamiento financiero de personas naturales y jurídicas.
Se explicó que el ITF registró todos los cargos y abonos realizados en cuentas del sistema financiero peruano, incluyendo transferencias, depósitos, retiros y pagos. Esta información alimentó los sistemas de fiscalización electrónica, que cruzaron los montos reportados con lo efectivamente bancarizado. Así, incluso sin una fiscalización presencial, SUNAT identificó desbalances patrimoniales, ingresos omitidos o inconsistencias contables.
Casos concretos evidenciaron que operaciones entre cuentas propias, préstamos no documentados o pagos de terceros mal sustentados, se tradujeron en observaciones tributarias. Contribuyentes que asumieron que ciertos movimientos no eran revisados —por considerarlos “menores” o “familiares”— enfrentaron requerimientos por incremento patrimonial no justificado.
Se resaltó que, para interpretar correctamente la data del ITF, los contribuyentes organizaron sus registros financieros, bancarizaron operaciones claves y prepararon documentación probatoria que evidenciara la naturaleza y origen de cada fondo. Esta preparación fue esencial para responder con éxito a cartas inductivas o fiscalizaciones virtuales.