La fiscalización en seguridad y salud en el trabajo se llevó a cabo con el objetivo de garantizar condiciones laborales seguras y prevenir riesgos ocupacionales. Las autoridades realizaron inspecciones en distintas empresas para verificar el cumplimiento de normativas vigentes, como el uso adecuado de equipos de protección, la implementación de protocolos de seguridad y la capacitación de los trabajadores. Durante el proceso, se identificaron diversas irregularidades, desde la falta de señalización hasta la ausencia de medidas de emergencia. Aquellas empresas que no cumplieron con las exigencias fueron sancionadas y obligadas a corregir las deficiencias detectadas. Los empleadores tuvieron que adaptar sus procedimientos y reforzar sus políticas para evitar futuros incumplimientos. A lo largo del tiempo, se observó una mejora en la cultura de seguridad dentro de las organizaciones, con una mayor conciencia sobre la importancia de la prevención de riesgos. Los trabajadores, por su parte, participaron activamente en capacitaciones y reportaron situaciones de peligro, fortaleciendo así la protección en el entorno laboral.