Durante esta primera entrega se abordó la forma en que la SUNAT examinó la legitimidad de las operaciones declaradas por los contribuyentes, diferenciando transacciones reales de aquellas consideradas inexistentes o simuladas. Las acciones de fiscalización se centraron en identificar patrones que permitieran demostrar si una operación reflejaba un hecho económico tangible o si solo se justificaba con fines tributarios.
SUNAT evaluó elementos como la entrega efectiva de bienes o servicios, la capacidad operativa de los proveedores, los medios de pago utilizados y la vinculación económica entre las partes. Esta metodología permitió revelar casos en los que no existía sustancia detrás de las transacciones registradas, lo que generó ajustes tributarios, sanciones e incluso el desconocimiento del crédito fiscal.
El enfoque fue detallado y riguroso: se revisaron contratos, comprobantes, guías de remisión, registros contables y declaraciones juradas. En varios casos, se evidenció el uso de terceros que no cumplían con los requisitos mínimos para prestar servicios o suministrar productos, lo que hizo presumir la falsedad de la operación.
El tratamiento propuesto en esta entrega permitió generar conciencia sobre las señales de alerta que debe atender un contribuyente al momento de registrar sus transacciones. Se analizaron criterios jurisprudenciales y doctrinarios que la administración tributaria ha tomado como referencia para sustentar sus observaciones, ofreciendo a los espectadores herramientas para prevenir contingencias y fortalecer la transparencia de sus relaciones comerciales.