Durante esta entrega, se explicó qué configuraba un desbalance patrimonial y cómo la SUNAT lo identificaba a través del cruce entre los ingresos declarados y los gastos o adquisiciones de una persona natural. Se mostraron ejemplos prácticos, como la compra de vehículos o inmuebles sin respaldo financiero, depósitos bancarios inusuales y consumos que superaban lo reportado en las declaraciones anuales. También se expusieron las implicancias fiscales: desde ajustes impositivos hasta procesos de fiscalización más intensivos, e incluso consecuencias penales si no se justificaban los incrementos. El desarrollo incluyó recomendaciones para presentar documentación válida —herencias, préstamos, ingresos no recurrentes— y se enfatizó en la importancia de llevar una contabilidad ordenada, aun cuando no se realice actividad empresarial formal. El enfoque resultó especialmente útil para profesionales, trabajadores independientes y ciudadanos que manejaban ingresos mixtos o irregulares.