El cierre del ejercicio 2021 exigió a muchas empresas revisar con precisión sus estados financieros para cumplir con las obligaciones tributarias ante SUNAT. Desde la preparación del balance general hasta la elaboración del estado de resultados, cada componente cumplió un rol clave en la determinación de la renta imponible.
Se explicó cómo el principio del devengo influyó en el registro de ingresos y gastos, más allá del flujo de caja, y por qué fue fundamental alinear esta lógica contable con las normas fiscales peruanas. Asimismo, se abordó la correcta valorización de activos, el cálculo de depreciaciones según parámetros aceptados, y el tratamiento de provisiones con efecto tributario.
En varios casos reales, se evidenció que las inconsistencias entre libros electrónicos, estados financieros y declaraciones anuales derivaron en reparos por parte de SUNAT. También se identificaron errores como omisiones en conciliaciones bancarias, diferencias en saldos iniciales y finales, o falta de notas explicativas con información clave para sustentar cifras.
A modo de buenas prácticas, se resaltó la validación cruzada entre sistemas contables, conciliación de cuentas por cobrar y por pagar, y respaldo documental de ingresos y egresos declarados. Este proceso no solo fortaleció el cumplimiento, sino que también permitió una toma de decisiones más acertada para ejercicios futuros.